¿Cómo afecta la pandemia a nuestra autoestima?

La pandemia por coronavirus ha generado cambios importantes en nuestra vida y sobre todo, en el comportamiento. Pero existen diferentes actividades para enfrentar estos cambios que hoy en día definen y condicionan nuestras emociones ante esta crisis.

Hoy más que nunca, necesitamos un cambio de hábitos  para poder mejorar nuestra nueva normalidad.

¿Qué es lo que determina nuestra condición de aceptación y comprensión de los cambios actuales?

¿Acaso, nuestro comportamiento y rasgos psicológicos, pueden tener un impacto importante en la manera en que la Pandemia nos ha modificado en nuestra vida laboral, social, familiar y emocional?

En busca de una respuesta nos enfrentamos a estás interrogantes y evaluamos particularmente en qué, un conjunto de características psicológicas y cognitivas, modulan nuestros comportamientos y reacciones frente a la pandemia.

Todo se centra y está relacionado con el aislamiento, ya que se han modificado los espacios y tiempos dedicados a nuestro esparcimiento y vida cotidiana.

Por ello, es importante no permitir que la situación nos afecte en demasía, es primordial encontrar la oportunidad de relajarnos, ahuyentando así el estrés, la depresión, la ansiedad y algunas otras emociones negativas. Además, se pueden tener actividades en tu hogar junto a tu familia, amigos, pareja o si lo prefieres, contigo mismo.

Por ejemplo, cuando un juego o una actividad implica movimiento, estamos poniendo a trabajar el cuerpo, liberando así endorfinas, la hormona conocida como “la hormona de la felicidad”. Bailar, es una buena actividad que ayuda a mantener el cerebro ocupado y al mismo tiempo con los movimientos liberas estrés de una forma efectiva.

Todo esto, es con el fin de hacer una rutina saludable y divertida para lograr tener espacios libres de estrés y pensamientos negativos.

Sin embargo, hay que recordar que la pandemia aun no llega a su fin y por ello, es importante que a pesar de los momentos difíciles que atravesamos, cuidemos de nosotros y de todos.

¡No olvides el cubrebocas, guardar la sana distancia y el lavado constante de manos!

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